Durante años, el contenido digital compitió por atención. Likes, reproducciones, impacto visual y viralidad.
Hoy, esa competencia no solo continúa: se volvió feroz. El ecosistema está saturado de mensajes con objetivos comerciales y discursos que intentan decir algo, todo el tiempo, en todos lados.

En ese contexto, la atención pasó a ser el recurso más escaso. Y cuando todo quiere llamar la atención, lo único que realmente importa es aquello que sirve para algo.
Ese es el punto de partida del concepto de Content Utility, desarrollado y analizado recientemente por another, una agencia líder en comunicación estratégica en América Latina.
Lejos de hablar de tendencias pasajeras o formatos de moda, el planteo va a la raíz del problema: las personas ya no buscan que las entretengan o sorprendan, sino que las ayuden a decidir mejor.
El análisis fue desarrollado por Eduardo Núñez Santiago, Influencer Marketing Director de another para México y LATAM, quien lo resume con una frase contundente: Durante años se confundió impacto con utilidad. Se crearon mensajes pensados para captar atención, pero no siempre para acompañar decisiones reales.
Qué es el Content Utility y por qué es clave en el contenido digital
El Content Utility es un tipo de contenido diseñado para resolver dudas concretas y acompañar decisiones reales. Prioriza la utilidad práctica por sobre la viralidad o el entretenimiento, y se vuelve clave en un entorno dominado por la inteligencia artificial y las búsquedas automatizadas.
El Content Utility es contenido diseñado para resolver. No para adornar, no para inspirar aspiracionalmente, no para competir por segundos de visualización en un feed infinito.
En un entorno donde sobran los estímulos y faltan respuestas claras, las personas priorizan aquello que les permite entender, elegir, avanzar.
Ya no se trata de un valor agregado, sino del principal filtro de relevancia. El propio Digital 2025 Global Overview Report confirma que el consumo de contenido es cada vez más selectivo y que las audiencias privilegian lo que les aporta valor práctico en un contexto saturado de mensajes comerciales.
La utilidad deja de ser deseable para convertirse en imprescindible.
Este cambio también modifica quiénes generan valor. Comunidades más pequeñas, pero más profundas; menos ruido y más conocimiento aplicado.
Estrategia, curaduría y credibilidad en la era del contenido útil
Desde another hacen una aclaración clave: que el contenido sea experto o útil no garantiza, por sí solo, que funcione. La diferencia está en el acompañamiento estratégico.
Cuando marcas, creadores y especialistas trabajan con una guía clara, el conocimiento se traduce en contenidos comprensibles, relevantes y sostenibles en el tiempo. Sin ese filtro, la utilidad se diluye.
Para las marcas, este fenómeno implica un cambio de rol profundo. Ya no se trata de ocupar todos los espacios ni de imponer un discurso, sino de habilitar, curar y amplificar voces que realmente aportan valor.
La autoridad deja de medirse por volumen y pasa a construirse desde la capacidad de facilitar soluciones concretas para audiencias cada vez más exigentes.

Inteligencia artificial, búsquedas y contenido orientado a decisiones reales
A este escenario se suma un factor clave: la transformación del comportamiento de búsqueda impulsada por la inteligencia artificial.
Insights recientes de Google muestran que las personas buscan experiencias más claras, directas y fáciles de comprender.
La IA acelera procesos, filtra información y reduce la tolerancia al contenido superfluo.
En ese contexto, el contenido que no resuelve queda rápidamente fuera del radar.
No desaparece porque sea malo, sino porque no es útil en el momento de la decisión.
Turismo y viajes: por qué el contenido útil es más valioso que la viralidad
Desde mi experiencia como creador de contenidos de viajes, este análisis no solo resulta acertado: describe exactamente lo que viene ocurriendo en el turismo desde hace tiempo.
Viajar implica decisiones concretas, dinero, tiempos, riesgos y expectativas. Nadie recuerda un video viral cuando está frente a una duda real; sí recuerda a alguien que lo ayudó a resolverla.
Por eso, en Che Toba Blogs de Viajes hace tiempo que el foco dejó de estar en la viralidad o el entretenimiento rápido.
Seguimos apostando a contenido profundo, guías detalladas, videos largos en YouTube y artículos pensados para búsquedas reales.
Incluso, el diálogo con la audiencia cambió: ya no hay comentarios públicos en el blog. Quienes tienen dudas concretas escriben por Instagram y reciben una respuesta personalizada, en audio, totalmente gratuita.
A cambio, se construye algo más valioso que una métrica: confianza. Ese vínculo directo, uno a uno, resume mejor que cualquier slogan el espíritu del Content Utility.
Ayudar primero. Resolver antes de vender. Acompañar decisiones reales.
Contenidos en 2026: menos ruido, más utilidad y relevancia sostenida

Mientras muchos creadores ven a la inteligencia artificial como una amenaza que “roba tráfico”, desde este lado hago otra lectura.
Y ahí es donde el contenido útil, bien pensado y estratégicamente acompañado, cobra más valor que nunca.
El análisis de another pone en palabras algo que ya está sucediendo. De cara a 2026, el éxito del contenido no se medirá por su capacidad de entretener, sino por su impacto práctico en la vida cotidiana.
La pregunta ya no es quién habla más fuerte, sino quién está realmente dispuesto a ayudar a resolver. Y en ese camino, estrategia y ejecución no compiten: se complementan.
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