Hay aves que migran miles de kilómetros dentro de un continente. Y después están las otras: las que cruzan océanos enteros, conectan hemisferios y, en algunos casos, también pasan por Argentina.
Este artículo nace de una pregunta inesperada en una entrevista radial: ¿existen aves que lleguen desde Europa o desde otros continentes hasta nuestro país? ¿Podemos ver alguna en Villa María?
La respuesta corta es: En Villa María, NO, pero en Argentina SI.
La respuesta más larga, y la más interesante, merece ser contada con un poco más de contexto. Para entenderlo mejor, primero me gustaría hablar de los tipos de migración en nuestro continente.

¿Qué tipos de migraciones hacen las aves?
Por un lado, están las migraciones continentales, esas que van de norte a sur. Muchas aves vuelan desde Alaska hasta Tierra del Fuego, usando escalas para alimentarse y descansar. Migraciones Tipo A
Otra es la Tipo B, la realizan aves que se mueven dentro de Sudamérica, desde el norte tropical hasta la Patagonia.
También están las migraciones Tipo C, rutas internas dentro de Argentina, más cortas, generalmente asociadas a cambios estacionales de clima o disponibilidad de alimento.
¿Existen aves que cruzan océanos y llegan a Argentina?
Aquí hablaremos de un cuarto grupo mucho más extremo: las migraciones oceánicas.
En estos casos, las aves no tienen dónde detenerse. Vuelan durante días —a veces semanas— sobre el mar abierto, aprovechando vientos y corrientes globales.
Y es ahí donde aparecen algunas de las especies más sorprendentes del planeta.
Visitantes del hemisferio norte
Dentro de este grupo se destacan los llamados visitantes neárticos: aves que se reproducen en el hemisferio norte, muchas veces en zonas árticas, y migran hacia el sur durante el invierno boreal.
¿Qué son los visitantes neárticos?
El término “neártico” hace referencia a la región biogeográfica que incluye América del Norte y el Ártico. Varias especies que crían en esas latitudes realizan migraciones larguísimas hacia Sudamérica, convirtiéndose en visitantes regulares de nuestras costas.
Entre las más impresionantes están:

Gaviotín Ártico (Sterna paradisaea), el ave que más distancia recorre en el mundo. Es el campeón mundial de las migraciones.
Recorre desde el Ártico hasta la Antártida todos los años, en un viaje que puede superar los 70.000 km. En ese recorrido, algunos individuos pasan por el Mar Argentino.

Playero Rojizo (Calidris canutus)
Pequeño pero increíble. Vuela desde el Ártico canadiense hasta Tierra del Fuego, con escalas estratégicas en su ruta.
En Argentina tiene uno de sus destinos clave, especialmente en zonas como la Bahía de San Sebastián.

Escúa Polar (Stercorarius maccormicki)
Aunque se reproduce en la Antártida, tiene una distribución global y puede recorrer enormes distancias sobre los océanos.
Es un ave oportunista, conocida por su comportamiento agresivo con otras especies.
Aves que llegan desde Oceanía
Otra ruta menos conocida conecta el Pacífico Sur con las costas sudamericanas. En este caso, las aves cruzan enormes extensiones de océano y llegan influenciadas por corrientes marinas como la de Humboldt.

Pardela Oscura (Ardenna grisea)
Cría en islas de Nueva Zelanda y realiza migraciones transoceánicas impresionantes.
Es abundante en el Mar Argentino y un claro ejemplo de conexión directa entre Oceanía y Sudamérica.
Viajeras del sur de África y rutas circumpolares
En el hemisferio sur existe una especie de “autopista aérea” impulsada por los vientos del oeste (Westerlies), que permite a muchas aves dar la vuelta al mundo sin tocar tierra.
Algunas de las más emblemáticas son:

Albatros Errante (Diomedea exulans)
El ave con mayor envergadura del planeta. Sus alas abiertas pueden medir entre 2,5 metros hasta los 3,5 metros.
Puede pasar años sin pisar tierra firme y dar varias vueltas al globo. Es habitual en el talud continental argentino.

Albatros de Ceja Negra (Thalassarche melanophris)
Muy común en el Atlántico Sur. Aunque gran parte de su población se reproduce en Malvinas y Georgias del Sur, también hay conexiones con colonias de otras regiones del hemisferio sur.

Petrel Gigante Antártico (Macronectes giganteus)
Un gran carroñero marino que recorre el océano Austral siguiendo corrientes circumpolares.
Su distribución se mantiene principalmente en el hemisferio sur.
¿Dónde se pueden ver estas aves en Argentina?
Estas especies de aves no se ven desde una plaza o un jardín. Su mundo está en el mar abierto, en costas alejadas o en puntos muy específicos del litoral.
Sin embargo, están ahí. Pasan por Argentina, forman parte de ecosistemas clave y, en muchos casos, conectan nuestro territorio con lugares tan lejanos como el Ártico, Nueva Zelanda o Sudáfrica.
Y tal vez lo más interesante es esto: muchas personas pueden verlas sin saber exactamente lo que están mirando.
Porque en el mundo de las aves, lo extraordinario muchas veces pasa desapercibido.



